Un plan por escrito para el día en que usted se retire, elaborado años antes de que ese día llegue.
Planificación de la transición
Muchos doctores empiezan a planificar su salida solo unos pocos meses antes de la fecha en que piensan irse, que es más o menos el momento en que ya resulta demasiado tarde para cambiar algo que de verdad importe. Un consultorio que todavía opera con expedientes en papel, con procedimientos que solo existen en la memoria de quien lo administra y con una recepción que solo una persona entiende por completo es más difícil de vender, más difícil de traspasar a un sucesor y más difícil de cerrar sin dejar desamparados a los pacientes, y como cada uno de esos problemas tarda meses en corregirse, el plan resulta más valioso cuanto antes se elabora.
Tres desenlaces, y usted elige
- Vender el consultorio. Aunque la operación de venta en sí corresponde a los profesionales con licencia que usted contrate, preparamos el consultorio para ella: expedientes digitalizados y organizados, procedimientos documentados, datos de pacientes precisos y una recepción que funciona un día cualquiera sin usted.
- Entregarlo a un profesional asociado o a un sucesor. Planificamos el traspaso para que los sistemas, los procedimientos y la confianza de los pacientes permanezcan en el consultorio en lugar de irse con usted.
- Cerrar el consultorio como se debe. Planificamos las cartas a los pacientes, la transferencia de los expedientes y los perfiles en directorios que deben darse de baja, y enumeramos las normas que rigen su profesión para que su abogado las confirme; California, por ejemplo, exige que un médico conserve los expedientes clínicos de sus pacientes durante al menos siete años después de la última consulta, y que un optometrista los conserve durante al menos siete años después de terminado el tratamiento y, en el caso de un menor, como mínimo hasta que cumpla diecinueve años.
No valuamos consultorios, no buscamos compradores ni negociamos con ellos, y no damos asesoría legal ni fiscal, porque esas decisiones corresponden a su abogado, a su contador y a los profesionales con licencia que usted contrate. Lo que aportamos es la preparación operativa que facilita el trabajo de cada uno de ellos, y como nos paga el consultorio y nadie más, nuestra asesoría no depende del desenlace que usted elija.
Lo que incluye
- Un plan de transición por escrito que indica el desenlace que usted eligió, los pasos que requiere y el orden en que conviene darlos
- Expedientes clínicos digitalizados, organizados y listos para transferirse a un comprador, a un sucesor o a un custodio de expedientes
- Procedimientos documentados que permiten que la recepción opere un día cualquiera sin usted
- Un calendario para las cartas a los pacientes, los cambios en los directorios y la transferencia de expedientes, para que su abogado lo confirme según las normas que rigen su profesión
- Una definición clara de qué decisiones corresponden a su abogado y cuáles a su contador, para que ninguna responsabilidad quede sin atender entre uno y otro
- Asesoría de alguien a quien le paga el consultorio y nadie más, sea cual sea el desenlace
