Le decimos con honestidad si debería estar pagando anuncios.
Publicidad pagada, cuando tiene sentido
La publicidad pagada es la forma más rápida de llegar a la gente y también la más rápida de quemar dinero. Que valga la pena depende de un solo número: cuánto vale un cliente para usted a lo largo del tiempo. Si ese número es chico, los anuncios le van a costar dinero por bien que se manejen.
Por eso empezamos por sacar esa cuenta juntos. Si no cuadra, se lo decimos y le señalamos algo que sí va a funcionar mejor, casi siempre las búsquedas o su propia lista de clientes.
Cuando sí tiene sentido, lo mantenemos simple: pocas campañas, un tope de presupuesto real, y una nota mensual clara de cuánto gastó y cuánto regresó.
Ver servicio
- Una respuesta honesta sobre si los anuncios le convienen
- Campañas armadas según lo que vale un cliente de verdad
- Un tope de presupuesto que no se le puede escapar
- Seguimiento de llamadas y formularios, para saber qué vino de dónde
- Una nota mensual: gastó esto, entró aquello